Colorimetría
El Estudio del Color

Personalmente uno de los servicios que me encanta es el estudio de colorimetría o análisis de color, me parece fascinate como puede cambiar tanto el aspecto de una persona cuando aplicamos unos colores u otros junto a su cara.

Los colores que usamos en la parte inferior del cuerpo no tienen un efecto tan marcado, aunque claro no podemos utilizar cualquiera, tiene que armonizar con la parte de arriba para que el aspecto sea agradable.

Hay varios sistemas para determinar los mejores colores para un cliente. Los principales son: el estacional, el tonal, la combinación de ambos, el de las horas del día.

El sistema estacional es el que suele entenderse más fácilmente ya que divide a las personas en 4 categorías en función de las características de su cabello, ojos y piel.

Las personas de armonía fría, se ven favorecidas con matices azulados, plateados, pasteles…Sin embargo, no les sientan bien los negros, dorados y naranjas.

Las personas de armonía calida son de matices amarillos, dorados, tonos vivos y brillantes. Sus mejores colores son los corales, turquesas o rojos.

Esta claro que no a todo el mundo nos favorecen los mismos colores. Hay algunos que armonizan mas con nuestro propio colorido personal (color de ojos, pelo y piel) mientras que otros, chocan y resaltan demasiado consiguiendo que nuestro aspecto no sea el más atractivo.

El sistema tonal tiene en cuenta que en cada persona hay una característica dominante en su colorido personal: Luminosidad e intensidad, frialdad o calidez, y suavidad o claridad.

En consecuencia, los colores que llevas tiene que armonizar con tu propio colorido personal. Si, por ejemplo, eres una persona intensa, te van especialmente bien los colores oscuros y fuertes como el azul marino, granate…y a una persona luminosa, le van especialmente bien  los colores de medios a claros, los pasteles le quedan fenomenal, mientras que aquellos de colorido más intenso los tienes que combinar con tonos más oscuros o vivos.

Cada nueva temporada tenemos la oportunidad de reinventarnos, de hacer grandes o pequeños cambios en nuestra imagen para así seguir mejorando, no hay nada peor como quedarse estancado porque en la naturaleza, todo sigue ciclos, todo cambia, es importante evolucionar para aprovechar oportunidades.

En esta renovación hay varias claves fundamentales

No tener miedo del color. El color es una fuente de energía, transmite sensaciones térmicas, nos da una impresión de más calor o más frío y comunica de forma muy fuerte.

Hay colores que nos aportan dinamismo como el rojo, otros que facilitan la comunicación y el optimismo como el amarillo, otros tienen efecto calmante como el azul.

Aunque cada temporada hay unos colores que predominan en las pasarelas de moda y en los escaparates de las tiendas, lo importante no es que sean tendencia o sean imperdibles según las revistas de moda, lo que realmente importa es que te favorezcan a ti según tu colorido personal.

Si te pruebas una prenda en la parte superior del cuerpo hay que preguntarse si este color armoniza contigo, realza tu belleza y no compite con tus colores.

Nunca es tarde para probar algo nuevo. Aunque tengamos definido cual es nuestra receta de estilo, lo que más nos favorece según nuestro gusto y nuestro tipo de cuerpo de vez en cuando hay que darse permiso para probar cosas nuevas. Hay que ir seleccionando colores, combinaciones que nos gusten y añadirlos a nuestros looks, seguro que sorprende los resultados que encontramos.

Ante la duda, usa accesorios para tener un guardarropa. No hay porque gastarse mucho dinero cada temporada. Para sacarle más partido a lo que ya tienes, lo más probable es que necesites algunos accesorios como pañuelos, bufandas, corbatas para los hombres, cinturones o zapatos.